martes, 13 de octubre de 2009

Sigean - France

Cuando nos dijeron de ir a Sigean no nos lo pensamos dos veces. Para el puente del Pilar no teníamos nada planeado y se presentaba un fin de semana bien largo. Pensé que sería un viaje algo pesado pues nunca vamos para el norte, y mi geografía no es que sea bastante buena, así que cuando a las dos horas nos plantemos en “Réserve Africaine de Sigean” no me lo podía creer. El tiempo por suerte nos acompañó así que…, mejor imposible.
La peque fue la que mejor se lo pasó, era la primera vez que veía a una jirafa tan de cerca…, y creo que incluso para mí fue también…
Para las personas que tengan la posibilidad de acercarse un día a este parque natural se lo aconsejo y si van con niños, mucho mejor.
Para poder describir el lugar no hay nada mejor que mostrar las imágenes… :

El horario es de 9:00h de la mañana hasta ( dependiendo del mes) 17:00 o 18:00h para la ruta en coche, la hora de cierre del parque a pie creo que durante todo el año es hasta las 18:30h




Nada más pagar la entrada, sin bajarse del vehículo, a través de una ventanilla (25 € adulto, 19€ niños de 4 a 14 años, GRATIS niños de 0 meses a 3 años) se accede a la ruta en coche por la izquierda. Realicemos la ruta con nuestro propio vehículo. Hay autobuses turísticos pero no sé horarios ni precios, consultar antes de contratar. Nada más entrar, ya nos indican los tipos de animales que vamos a ver por el camino y que debemos de tener las ventanillas subidas. Lo más divertido las avestruces. Se acercan hasta el coche para comerse los mosquitos que teníamos en el cristal y retrovisores enganchados por el viaje. Como debíamos de circular a 10 km por hora a la peque la sentamos delante, conmigo, para que viera mejor el paisaje. Cuando se acercaba el animal, pensaba que saltaría de susto, ¡pero todo lo contrario! Los llamaba a través del cristal.












Los coches se pueden parar un ratito para hacer instantáneas. No mucho pues la gente que va detrás se suele impacientar, aunque, la carretera es suficientemente ancha como para adelantar, lo que hay que ir con cuidado de no atropellar a ningún animal.




Los animales que más nos impactaron fueron los osos y los leones. Tuvimos que apartarnos un poco para no atropellar a un peludo oso negro. No son de grandes dimensiones y van mucho a su rollo. Era divertido verlos subidos en unos troncos descansando… Menudas poses… Debería de ser incómodo, pero se les veía muy quietos y tranquilos.







Hasta que llegamos a ver los leones tuvimos que soportar cola de más de veinte minutos. Sólo hay cinco o seis leones, todos juntos y para hacerles la fotografía bien sólo se podía hacer desde un punto exacto. Todo el mundo nos parábamos ahí para retratarlos bien y para contemplar de cerca a esas fieras… Se notaba que estaban hartos de comer porque ni se inmutaron…, bueno, un par nos miró como diciendo… “Qué miras” ahí fue cuando le dije a mi marido que acelerara… Si se cumplen las normas de seguridad no tiene por qué pasar nada. En ese mismo punto se encontraba un vehículos de un cuidador por si las moscas. Eso sí, antes de entrar al parque mirad de que el depósito no esté en reserva porque… , quien es el guapo/a que se baja a por una lata de combustible…









El trayecto en coche no sé cuanto duró. Se nos hizo corto, la verdad… Luego dejamos los coches en unos aparcamientos bastantes amplios y cogimos las mochilas y neveras para comer en unas mesas preparadas para el almuerzo. Eso sí, no se os ocurra comer allí, pues la comida es bastante cara y nos han dicho que de escaso gusto. Un cortado nos costó 2,10€, ya os podéis imaginar la comida.
Cuando recogimos, marchamos a hacer la ruta a pie. La empezamos sobre las 15:00 y terminamos a las 18:00h
Es como si estuviéramos en el zoo pero sin tanta vaya ni reja. Los animales estaban más sueltos y la distancia era mínima. La jirafa no la tocamos porque nos daba respeto, pero la lengua que sacó llegó hasta la cámara que pensé que se nos iba a caer.
Los chimpancés pasotas. Y lo mejor para los peques, las cabras. Estaban en un recinto cerrado donde podías pasar sin que se escaparan. Metimos a Marina y Abril, la otra peque del grupo y se lo pasaron pipa. Marina no tanto porque cuando se le acercaba ella escapaba, pero en el caso de Abril era lo contrario, la cabra huía de ella, jajaja
Todo precioso, los animales, los paisajes, el clima, el ambiente. Lo único que hacía mucho, mucho viento, pero de eso no tiene nadie la culpa, así que… 100% aconsejado.















Espero que os haya gustado. Contadme si habéis ido alguna vez o ¡si os han entrado ganas de probar la aventura!

7 comentarios:

Rocio (Piuchi) dijo...

que maravilla!!! dan ganas de ir pa allá ya mismo!! aqui en el norte tenemos Cabárceno en Cantabria y la verdad que hemos ido varias veces y es una pasada, lo puedes hacer en coche también e ir parando donde están los animales para verlos, yo siempre que vamos disfruto como una enana!! jaja besitos

MJ dijo...

Ya ves Rocío, qué bien!!! Se ve que hay varios sitios por españa que son parecidos a este... Si se puede ir de vez en cuando es una maravilla... Besos guapa
María josé

LOLA dijo...

Hola MªJOSE pues aqui en el Sur esta el Castillo de las Guardas y es algo asi nos lo pasamos genial...es una manera diferente de ver los animales,muxos besitos

Ivana dijo...

me suena pero nunca he ido!!!
que gracia,hoy bajando para bcn a trabajar nos hemos encontrado en el arcen a tres jabalis salvajes y eran como tu última foto!
besitos

satur dijo...

!!!!!qué pasada de reserva!!!!ya me imagino a Marina, cómo disfrutaría viendo los animales realES!!ya nos gustan a nosotros viendolas en fotos!!!qué preciosidad!!!besos

La cuina vermella dijo...

Magnífica excursió. Molts petons.

Las recetas de Abunany dijo...

Que hermosura de paisajes y que lindos los animales !!!!

debe ser un lugar de paz , eso me lo parece a mi .

Un beso , cuidate .
Nancy