Mi cocina… mirad cómo se ha puesto por un rato…, que se me ha hecho eterno… Hoy es el cumpleaños de Marina… Sí, ya ha hecho tres añitos. La verdad es que el tiempo pasa volando y ahora que es más grande me doy más cuenta de que los días pasan y pasan sin poder hacer nada, sin poder parar el reloj por un momento.
Este fin de semana he ido bastante liada. Hoy hemos hecho una pequeña fiesta en casa con los más íntimos pues el comedor no da para más. Al terminar la fiesta me he puesto a preparar el bizcocho que mañana tiene que llevar a la escuela para celebrar con sus compañeros de clase. Así que me he dicho que me voy a hacer una paradita y me he sentado frente al ordenador para hacer esta entrada.
Estaba en duda de si hacerlo con la capa de nubes o con nata. Lo que sí quería era que fuera con un dibujo de la kitty pues le hemos decorado el comedor con servilletas, manteles y platos con esa muñeca que tanto le gusta. También he de decir que ha sido más capricho de la madre que otra cosa, pero bueno, se lo ha pasado en grande.
Así que cuando llegó el sábado, me puse a hacer el bizcocho al mediodía y me lié con un par de paquetes de nubes, por probar. La cosa me iba bien. Tuve que ir a por otro paquete de nubes y otro bote de azúcar glas al supermercado.
La prueba final sería el domingo, cuando estuviera el bizcocho bien frío. Saqué las masas de la nevera y me puse a amasar… “¡Oh, noooo! Me he quedado corta con el color rosa!!!” Cogí un paquete a medias que tenía…, pero me faltaba azúcar glas… Así que llamé a casa de mi cuñada que tiene de todo pues le encanta la repostería, ¡¡¡y me trajo mi sobrino un bote enterito!!! Ahí cogí más ganas, más fuerzas y me puse a amasar, amasar…
Ya veis en la fotografía cómo quedó todo al final…, pero bueno, la recompensa fue genial. Marina disfrutó mucho viendo la tarta, no tanto soplando pues se puso a llorar cuando le cantamos el cumpleaños feliz todos al mismo tiempo. Es bastante vergonzosa y no pudo aguantarse. Así que hice un poco de trampa y soplé yo…
A todo el mundo le gustó el bizcocho. Más de uno (yo incluida) le apartó la capa de nubes, es que tan dulce no me gusta… Era más por la estética, por mi niña y también, por qué no, para marcarme un reto… Pero he de decir que la próxima vez, si es que la hay…, compraré la masa hecha…. Pero para probar y saber lo que es no está mal… Aunque lleva bastante trabajo y sofocos…
Este fin de semana he ido bastante liada. Hoy hemos hecho una pequeña fiesta en casa con los más íntimos pues el comedor no da para más. Al terminar la fiesta me he puesto a preparar el bizcocho que mañana tiene que llevar a la escuela para celebrar con sus compañeros de clase. Así que me he dicho que me voy a hacer una paradita y me he sentado frente al ordenador para hacer esta entrada.
Estaba en duda de si hacerlo con la capa de nubes o con nata. Lo que sí quería era que fuera con un dibujo de la kitty pues le hemos decorado el comedor con servilletas, manteles y platos con esa muñeca que tanto le gusta. También he de decir que ha sido más capricho de la madre que otra cosa, pero bueno, se lo ha pasado en grande.
Así que cuando llegó el sábado, me puse a hacer el bizcocho al mediodía y me lié con un par de paquetes de nubes, por probar. La cosa me iba bien. Tuve que ir a por otro paquete de nubes y otro bote de azúcar glas al supermercado.
La prueba final sería el domingo, cuando estuviera el bizcocho bien frío. Saqué las masas de la nevera y me puse a amasar… “¡Oh, noooo! Me he quedado corta con el color rosa!!!” Cogí un paquete a medias que tenía…, pero me faltaba azúcar glas… Así que llamé a casa de mi cuñada que tiene de todo pues le encanta la repostería, ¡¡¡y me trajo mi sobrino un bote enterito!!! Ahí cogí más ganas, más fuerzas y me puse a amasar, amasar…
Ya veis en la fotografía cómo quedó todo al final…, pero bueno, la recompensa fue genial. Marina disfrutó mucho viendo la tarta, no tanto soplando pues se puso a llorar cuando le cantamos el cumpleaños feliz todos al mismo tiempo. Es bastante vergonzosa y no pudo aguantarse. Así que hice un poco de trampa y soplé yo…
A todo el mundo le gustó el bizcocho. Más de uno (yo incluida) le apartó la capa de nubes, es que tan dulce no me gusta… Era más por la estética, por mi niña y también, por qué no, para marcarme un reto… Pero he de decir que la próxima vez, si es que la hay…, compraré la masa hecha…. Pero para probar y saber lo que es no está mal… Aunque lleva bastante trabajo y sofocos…












